1- Que es una refrigeración líquida AIO
Una refrigeración líquida AIO, como su nombre indica (de las siglas All In One), es un sistema cerrado con todo incluido. Básicamente tiene los mismos componentes que una refrigeración líquida custom, pero combinados en una sola pieza de tamaño más compacto y con el circuito cerrado herméticamente.
Normalmente el bloque de la CPU incorpora la bomba que impulsa el líquido refrigerante y el radiador también sirve de depósito. Los tubos son siempre flexibles para que se pueda montar en cualquier equipo y no es necesario hacer mantenimiento más allá de la limpieza del radiador si se acumula polvo.


2- Elección de la posición del radiador
El radiador puede ser de diferentes medidas según el tipo de y número de ventiladores que lleve. La posición por lo tanto dependerá de la capacidad de tu caja para albergar radiadores y sus ventiladores. Pero hay una cosa que debes evitar a toda costa, el bloque NUNCA debe ser la parte más alta del circuito, de lo contrario el aire que siempre hay en el circuito quedaría atrapado en la bomba y esta no funcionaría correctamente.

- NUNCA conectes la fuente del PC a la corriente eléctrica durante las pruebas.
- Pon siempre papel de cocina absorbente en los componentes que puedan quedar bajo una posible fuga. Así no se mojan y se ve rápido si hay fugas.
- Revisa que están puestos todos los tapones del depósito excepto el de llenado y los del bloque de la GPU.
- Pon el líquido poco a poco, revisando constantemente todos los racores por los va pasando el líquido. Cuando el líquido llegue a un racor, para hasta revisar que no hay fugas y luego sigue echando líquido hasta que llegue al siguiente racor.
- Cuando el líquido ya no siga avanzando y el depósito comience a llenarse, conecta la bomba durante dos o tres segundos con el cable de alimentación conectado a una fuente externa (no la del PC) y con un interruptor o pulsador que esté a mano.
- Ve dando impulsos de dos o tres segundos a la bomba para que el líquido llegue a todo el circuito y puedas revisar todos los racores.
- Si algún racor tiene una fuga para de poner líquido y comprueba si viene de la junta entre el racor y el tubo o entre el racor y un componente como la bomba, radiador o bloque. Si es del tubo, asegúrate de que ha entrado hasta su sitio y aprieta la tapa del racor. Si es de la junta con otro componente hay que apretar más el racor a ese componente.
- Finalmente, una vez revisado todo el circuito, dejar la bomba en funcionamiento y terminar de rellenar el depósito dejando siempre una cámara de aire para permitir la dilatación del líquido.
- Dejarlo en funcionamiento un par de horas para que se eliminen todas las burbujas y comprobar que no hay ninguna fuga. Hacer funcionar la bomba a impulsos cortos también ayuda a sacar las burbujas de aire del circuito.




